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La Coctelera

birrarockcat

26 Noviembre 2006

PERDÍ MI BRÚJULA

Hoy perdí mi brújula. Sí, estoy triste por eso y sé que en el fondo es una tontería llorar, pero es que me hace tanta falta. Fue tan inusual que la prestará, pero es que él se mostró tan perdido que no puede evitarlo. Me miro y como gimiendo en silencio, me hizo ver lo desesperado que estaba por hallar un sendero seguro por el cual andar. Y así, tan fácil como deslizo su mirada sobre mí, así de fácil saque la brújula de mi abrigo y se la puse en la mano diciéndole ingenuamente: Oye, tan pronto como encuentres un camino por el cual andar, así de pronto me la devuelves. Él asintió con la cabeza y vi como en su mirada se encendía una chispa de esperanza; escuche como su alma se regocijaba por este último chance para emprender de una vez el rumbo que tanto había deseado centenares de millonésimas de segundos antes. Y se fue. Me quede parada recordando cuánto tiempo había tenido en mi poder tan valiosa herramienta y que por miedo nunca fui capaz de seguir el destino que me indicaba…Al norte…siempre al norte. Nunca fui capaz, me reproche… ¿Por qué?, me pregunte ¿Sería el apego a lo conocido? ¿Sería la necesidad de lo corriente pero seguro? ¿Acaso no quería respirar otras atmósferas? ¿Acaso de niña no me decía siempre qué grande era el mundo y que hermoso sería conocerlo? ¿Qué me detuvo realmente? Di vueltas por un parque y deambulé por horas tratando de encontrar alguna razón que diera respuesta a esos nuevos cuestionamientos. Nada. Nada. Nada. No había nada que me diera razón. Un silencio apabullante embargo mi ser y un arranque de ansiedad provoco que saliera despavorida corriendo en pro de recuperar mi estrella guía, a la aguja regidora de mi destino. Corrí a más no poder, gritando a viva voz por el paradero de mi objeto preciado. Y de nuevo nada. Nada. Nada. Nada. Anduve largo tiempo buscándolo y nada de su rastro hallé. ¿Estaría perdido o irónicamente encaminado? Tal vez por fin había hallado un sendero que seguir, tristemente olvidando su pacto. Tal vez, la brújula al fin había cumplido su cometido, había mostrado la correcta dirección que seguir y mi querido amigo en su placentero disfrute se embeleso con lo que se le desplegaba por primera vez la felicidad absoluta y me había olvidado. Pero eso no fue lo que ocurrió. Ya resignada por mi perdida y de nuevo deambulando por el malecón, observe una figura conocida. ¡Era él! Asombrada por tan inesperado pero ansiado encuentro, me precipite contra él y le pregunte por el paradero de mi brújula. Nada. Nada. Nada. Sólo una mirada triste, un melancólico gesto adornaba su rostro y la incertidumbre de nuevo me abrumo. ¡Vamos!, ¿Dónde está? ¿Qué hiciste?, le clame. Y fue ahí cuando se desplomo ante mis pies. Nunca lo había visto desplomado, patético, tan desdichado. Lo levante y trate de reconfortarle pero ninguna muestra más allá de la más grande tristeza dejaba ver. Sólo un lloriqueo taciturno que llego a embargar a mi alma. Me conecte con su desolación pero por un instante volví a la realidad y a la necesidad de disipar la gran duda: el paradero de mi amada única esperanza por salir del miserable abatimiento provocado por el sin rumbo. Le di unos segundos para que se recompusiera y finalmente se digno a darme respuesta. La perdí. Fue lo único que pronuncio. Casi lo mato. ¿Cómo así?, replique. Nada, nada, nada, por enésima maldita vez. Nada. Ahí fue más el desenfreno de mi furia que la conciencia del no cometer perjuicio al prójimo, el que rigió mi actuar. Como bestia me abalance sobre él y estrujándole con la mayor furia le insistí por una explicación. Agotada y abatida, lo empuje y débilmente me arrodille a su lado. En silencio y con lágrimas le deje ver mi desconsuelo. Era mi última opción, le dije. Ya no me queda nada. Nada, nada, nada….no me queda nada. Él me miro y me abrazo. Eso me sorprendió a más no poder. ¿Por qué? le pregunte. Y con un ligero toque de picardía me dio a conocer el gran misterio. Siempre, he querido conocer las grandes verdades del universo, desentrañar los enigmas nunca vistos y encontrar la respuesta a la más grande pregunta formulada… ¿Cuál es el sentido de mi vida? Lo busque desde las remotas ideologías hasta en los más contemporáneos intelectos y nada. Nada, nada, nada. En mi desespero me entregue al deambular, como esperando que el rey azar dispusiera un fin digno a mi sinsentido, hasta que te encontré. Ahí en silencio estabas, como mirando a lo lejos, como observando con certeza al cosmos, como segura de algo y eso me dio envidia. Quería tener eso, ese aferramiento a una verdad o a lo que fuera. Sólo quería algo, pues es mejor que no tener nada. Después de darme la brújula, la mayor inseguridad abarco mi ser… ¿ver o no ver? Ese era el descarado dilema. Tenía en mis manos la solución, mi destino, mi vida y temía enfrentarla. Ridículo, pensarás. Tanto devanarme los sesos por una respuesta y cuando la tenia, el terror por afrontarla me paralizaba. No pude atreverme a ver la dirección y fue tanta la angustia por saber que tenia la verdad en esencia en la palma de mi mano pero no sagacidad suficiente para encararle, que preferí sacrificarle en las saladas olas de la desdicha. Así no más puse fin también a mi última oportunidad por hallar mi sitio en esta realidad, me susurro mientras secaba su rostro. No me queda nada, grito. Nada, nada, nada.

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1 comentario · Escribe aquí tu comentario

Señora Nostalgia

Señora Nostalgia dijo

Está fabuloso este artículo. Te felicito. Bueno..., hiciste lo posible por ayudarlo..., hasta le prestaste tu brújula y ni siquiera fue capaz de utilizarla..., hasta la perdió. Sigue ahora tu camino sin él, y en lugar de llorar, alégrate. No necesitas tu brújula para buscar el norte. Un abrazo. Madeleine

26 Noviembre 2006 | 07:25 PM

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birrarockcat

Bogota, Colombia
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Mujer; escritora; mirona de la luna; amante de la filosofía, apasionada por lo felino; la melancolía es buena amiga, al igual que la buena música, el cine y la cerveza;Pessoa, Kafka, Unamuno....; Coldplay, Radiohead,....rock jazz, boleros....; violín; pintar; llorar, reir, sentir, creer, amar, vivir...... =^·-·^=

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